Buscando al güegüense

Image La calle invadida por una multitud que va tras los santos conecta a Diriamba y Jinotepe, es una ruta internacional, la Carretera Panamerica. Muchos extraños se vuelcan a esta fiesta religiosa porque se trata de una de las tradiciones nacionales más importantes y el ícono de identidad nicaragüense sale deambulando en procesión. El Güegüense es el baile teatral más antiguo de la América mestiza y José López lo conoce desde que empezó a salir cuando tenía diez años, motivado por el deslumbrante vestuario de su abuelo más que por la tradición. Han pasado 70 años desde la primera vez, su grupo es ahora patrocinado por una mujer rica de la ciudad y sale detrás del otro baile tradicional que es el Toro Guaco, más vistoso y numeroso, pero no tan arraigado en el discurso de identidad nacional como El Güegüense. A mediodía no hay señales del anciano. Llegando al límite de Dolores, una ciudadela entre Jinotepe y Diriamba, muchos promesantes y turistas apostados en las aceras toman un descanso, algunos bailarines sentados en las cunetas estiran los pies y esperan la siguiente parte de la procesión. La mayoría está desde las ocho de la mañana en las calles, los han citado para desayunar nacatamales en la casa de López donde hay una enramada, se trata de una masa de maiz cocida en hojas de plátano con carne de cerdo, arroz y papa. Es mediodía en la calle-carretera, el tránsito internacional paralizado este domingo da oportunidad a cientos de religiosos y miles de enfiestados de usar la vía con tranquilidad aunque de vez en cuando pasa un idiota en camioneta con pase libre, además hay que tener cuidado de los jinetes borrachos que no tienen precausión con los transeuntes y pasan indiferentes junto a ellos, de sus trompas espumosas se descubre la sed y cansancio, mientras sus amos continúan halando las riendas.

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A lo largo de cinco kilómetros entre los tres pueblos pasan los bicitaxis que acarrean gordos halados a pedal por muchachos flacos, caponeras, caballos que llenan de estiercol la vía y la gente a pié. Los autos tienen una vía alternativa sobre caminos de tierra. Los santos estarán en alguna enramada cumpliendo el ritual de todos los años, en una de esas mansiones a la orilla de la carretera, casi en la entrada de Diriamba, se cumple una conocida promesa aún en tiempos de crisis, se sirve comida a toda persona que llegue y pida, una fila discreta de 30 personas está en el portón vehícular, mientras se pone en el fogón otra olla tamano xxl para despachar a los comensales desconocidos, la gente del pueblo, la mayoría mujeres que agarran a sus hijos esperan felices un poco de indio viejo en un platito de poroplast, una masa de tortilla tiesa recocida mezclada con carne de res desmenuzada y sazonadores. Casi al lado se escuchan los cantos a todo pulmón de una eglesia evangélica que se suma a la competencia de decibeles. Al final, no todo es tradición. Por cierto, güegüense viene del nahuatl huehuetzin, huehue es viejo, tzin es un diminutivo también usado como forma respetuosa de conversación o para dirigirse a la nobleza, aunque esta misma palabra es usada en el famoso baile El Chinelo en Morelos donde significa “persona que usa ropa vieja” y pese a la notable influencia mexicana de la comedia y el vestuario, la obra nicaragüense fue escrita en el siglo XVI, mientras en el norte tiene registros del siglo XIX, por la indumentaria y el mismo relato de 314 parlamentos, es difícil pensar que se trata de personajes desarrapados, esta historia habla de un comerciante rico acusado ante las autoridades coloniales. El viejito que busco es quizá a este momento la misma persona que interpreta casi tres cuartos de siglo, el baile es fusión del pasado y el presente, pero la riqueza de este hombre es la herencia de su abuelo, fuera de esto lo demás aquí es sobre todo alcohol y carnaval. A la vera de la calle-carretera están los toldos de la cerveza y ron nacional, los parlantes con amplificadores ensordecedores ponen cumbias y reguetón para animar a los clientes, mientras los músicos populares o chicheros se atreven a competir con sus marimbas y guitarras. Esmeralda la Gigantona gay también está presente, he visto en Dolores como un grupo de niñitas de unos diez años les pide a los bailarines travestis tomarse una foto colectiva con su cámara digital. A la una de la tarde encuentro el baile tradicional de El Güegüense llegando a Dolores con los santos, San Sebastián de Diriamba, San Marcos de la ciudadela homónima y Santiago de Jinotepe, la procesión entra al pueblo por una calle transversal a la Panamericana, son pocos metros de distancia y la estrechez hace que sea más tumultuoso el desfile. Los bailarines y músicos no sobrepasan los veinte, hace muchas lunas el anciano José dejó de bailar, ahora dirige a los adolescentes y niños que se disfrazan con máscaras de los personajes mestizos, españoles y las mulas, llamados aquí machos ratones, los acompaña una guitarra, un violín, atabal, chischiles y flauta, pero nada se escucha entre el ruido de la gente y la música de los parlantes y chicheros. Todo se trata de seguir la tradición, cumplir un ritual sin cuestionar su sentido, nada se pregunta, todo en su caos esperado llegará al final como debe ser y Dios manda. El sol pica y la procesión se detiene frente a la iglesia del pueblo donden el sacerdote oficia una misa que termina con explociones de pólvora, el mismo tipo de bombas que se usaron en la guerra de insurrección y pueden amputarte el brazo si te explotan en la mano. Me acerco a José López y le pregunto si les ha ido bien, “todo normal”, pero falta el recorrido de regreso, dos o tres horas más para volver a Diriamba en una camita lenta a paso de baile. Tiene 81 años, está cansado, chorros de sudor resbalan por su cara, pero continúa con el grupo que llevan las máscaras que el mismo fabrica en su taller de artesano, dice que hace esto cada enero porque le gusta, siempre lo ha hecho. Este huehuetzin es honorable, “ruego a Dios que proteja a usted”.

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Un pensamiento en “Buscando al güegüense”

  1. Hola LD.Duarte me gusta como describess a don Jose Lopez.la bendi ion que le haces menciin: Este huehuetzin es honorable ” ruego a Dios proteja a Usted” , la trayectoria de la csrretera, te hizo falta algo, el por aue del Tope en la carreters y pir aue esa tradicion de mas de 450 anos, ojala tata Dios nos de la opkrtunidad de intercambiar ideas, conocerte y conarte esta magica, ancestral tradicion y contarte que no soy una mujer rica de Diriamba, soy una simple ciudadana que nacio con toda esta historia leyenda desde que tengo memoria, lo hago por fe a San Sebastian por un favor concedido, por amor a mi pueblo, la cultura y tradicion. Te invito desde yaa la enramada de El Gueguense a compartir con nosottros las festividades este Enero en honor a San Sebastian. VIVA EL GUEGUENSE TRADICIONAL PATRIMONIO INTANGIBLE DE LA HUMANIDAD DE DIRIAMBA AL MUNDO!!

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