Las tetas de la Miss

Debo confesar que no sabía nada de Miss Mundo Nicaragua y jamás había escuchado el nombre de María Esther Cortés, ayer tuve mi primer encuentro mediático con ella gracias a sus selfies en topless, es decir, de sus autoretratos con el celular a pecho al viento frente a un espejo. Habiendo cosas importantes tengo que rendirme ante algunas verdades de este evento que seguramente ya olvidaremos la próxima semana pero ahora nos magnetiza.

Nipples-Post_04.11.13_650x350El logro más grande de Cortés fue quitarnos de la mente el “misteorito” y convertirse en lo mejor que podía pasarle a las autoridades para cambiar el debate público. Un par de eso que tienen todas las mujeres, unas más proporcionales que otras, funciona mejor que cualquier mentira para distraernos, debería recibir un puesto del gobierno o una medalla del ejército.

En un mundo donde la visualización del coito más específico está en sobreoferta y el nudismo es una práctica mediática habitual, muy pocos hablan de escándalo o se conmocionan por estas imágenes, sospecharía que lo hicieran, el único valor agregado de las imágenes es la cercanía geográfica con la protagonista. Este evento desnuda más la fatuidad de la clase media nicaragüense y su inoperancia, la élite criolla frente al espejo que vive en el imaginario de farándula, pero carece de relevancia e incidencia, es la élite cultural, política y económica amocepada, con el control de todo, pero sin propuestas, no dicen nada importante y siguen sin transformar algo.

Neruda decía que el olvido era muy largo, mientras el amor con toda su intensidad parecía un acto breve, pero el poeta era chileno, si vemos en el sur, la presidenta Michelle Bachelet está aún hablando del Golpe de Estado y Pinochet, aún después de 41 años viven su historia, si vemos Nicaragua, no solamente trivializamos la memoria con celebraciones carnavalescas, remendamos los hechos e inventamos sucesos, parece que nos gusta lo inmediato y entre más primitivo mejor, hablemos mejor de tetas, selfies, misses.

Lo más triste es que nuestra memoria colectiva no pasa la semana. Con el meteorito como en muchas otras cosas padecemos el efecto “memento”, hasta ahora solo habíamos vivido retrógrados con la historia, pero llegamos a un avanzado estado de amnesia nacional anterógrada porque ya ni queremos recordar a corto plazo, con lo cual nos limitamos a los temas de moda.

No quiero tratar de explicar por qué olvidamos tan rápido y nos desenfocamos de las prioridades, ya he dicho que se trata de un alto nivel de cinismo, de una monumental crisis de valores, de la falta de modelos y arquetipos a seguir, de vicios aceptados como convenciones sociales, pero también somos una sociedad traumada que a todo intento de recordar se protege instintivamente, así evitamos confrontarnos con fantasmas y penas que deambulan nuestra conciencia. En sicología esta estrategia se llama negación y según las cinco etapas de Kübler Ross es apenas el principio del duelo, pero en nuestro caso confundimos negación con aceptación, negar es tratar de olvidar, aceptar es recordar y es parte del proceso de salud mental.

Pensamos que estamos a cuentas con nuestro pasado e historia, sin embargo, no estamos curados de la muerte, destrucción y violencia que producimos porque no hemos atravezado el proceso que nos debió llevar al final, particularmente, porque nunca se ha producido una negociación, mencionamos la famosa palabra “reconciliación”, sin confesión, sin perdón, sin revisión, solo cantamos como José José “ya lo pasado ha pasado”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s