Linchamiento digital

El fin de la era de la privacidad vino con las armas más intimidantes de la vida pública: las redes sociales y los medios de comunicación. El que se somete al oráculo de la información digital en cualquier momento puede perecer bajo el peso de su vanidad.

Cualquier error, traspié o equivocación pública cuesta caro, pero cualquiera puede ser censor aún de sus mejores amigos: bloqueo, ciberbullying o como quieran llamarlo, la inquisición ha regresado sin religión.

El dogma mediático tiene relación con las creencias de los grandes grupos de lobby y particularmente la ideología liberal aparece como un buen inquisidor de reputaciones.

La historia de Melvin Tumin, profesor de Princeton, acusado de racismo, revela lo absurdo de este circo inquisidor. La mancha humana de Philip Roth se basa en este caso, más absurdo aún cuando el mismo autor quiso corregir la información sobre la fuente de inspiración y la misma Wikipedia lo consideró una fuente no confiable de su propia obra.

Muy poca estima tengo de los llamados “progres” que resultan ser tan cerrados y fundamentalistas en su ideología como el mismo opus dei. Lean a Zizek y su defensa a la intolerancia, la brújula perdida del pensamiento moderno más orientado a repetir los vicios del sistema financiero global y su engranaje intelectual.

Ser progre es fácil en estos tiempos, antes necesitabas un espíritu crítico, inconformidad, cuestionabas todo y a todos y todas, sospechabas, eras radicalmente desconfiado. Era una mentalidad autónoma, independiente y casi anárquica, por tanto, bastante solitaria, era el vanguardismo salir de la línea general y optar por caminos alternos, así desarrollabas el pensamiento de tu tiempo. Esto hoy en día es un pecado grave, quien no está conectado, socialmente activo o virtualmente, simplemente queda anulado, tener una voz disonante en el coro ideológico de izquierda o derecha, significa la muerte social, así a secas. El libro se ha vuelto marginal en la discusión pública.

El aniquilamiento de lo políticamente incorrecto es un poco cínico, mientras se celebra la libertad de expresión occidental, las opiniones marcadamente moderadas y hasta cierto punto gremiales son las que sobresalen, lo políticamente incorrecto es una caricatura, de no ser por el ataque a Charlie Hebdó quizá este tipo de discusión no hubiera sido global, pero mientras se trata aquí de un medio con experimentos bastante cuestionables, otras expresiones igualmente subversivas dentro del pensamiento conservador son virtualmente exterminadas como la “disidencia” de la izquierda fundamentalista, liberal o tipo ONG.

En tiempos de Cristo, nadie estaba libre de culpa para tirar la primera piedra a los pecadores, pero eso fue hace dos mil años. Ahora cualquier idiota se siente con derecho a tirar granadas, morteros, cuchillos, puñales e incluso pañales usados. Los inquisidores son cínicos despiadados.

Otros tiempos, otras herejías, otros jueces.

El caso de la periodista tuitera que pudo acabar con la carrera de un Premio Nóbel, descubre la magnitud de la farsa social. Es cierto, fueron expresiones penosas, pero se convirtieron en politikum, es decir, algo irrelevante que es llevado a la agenda global. En otro tiempo esto sería un mal chiste y acabaría con una disculpa, pero ahora no pasa sin la avalancha crítica de los nuevos cardenales de la moral pública, de lo públicamente correcto. Cazafantasmas de una redacción cualquiera convertida en el Santo Oficio del Siglo 21, ellos van con todo, piden condena.

Lo confuso aquí es que todos tenemos pecados, cualquiera ha visto un porno, hecho un chiste rojo, verde, anaranjado, lila o arcoiris, todos tenemos un pasado, una borrachera, una amante, un desliz verbal, una mala postura, un secreto inconfeso. La imperfección es un argumento humano para seguir existiendo a pesar de los errores.

El problema está entonces en el control sobre el juicio público, la consignación del poder mediático inquisidor a una horda sin ley o a medios con intereses marcadamente económicos, grupos con control de la palabra e imagen. Si acaso falta la verdad, pues se inventan rumores.

El asunto aquí es que las redes sociales tienen la autoridad del linchamiento público, una especie de caza de brujas moderna, donde un público anónimo de zombis pide carne humana. Entre más prominente o entre más vergonzoso el acto de su víctima más efectiva la incineración. Se trata de aniquilar la oposición e imponer un pensamiento universal, homogéneo. El canibalismo tiene como su mejor táctica revelar los pecados que confesamos en internet, porque la fibra óptica todo lo sabe, todo lo registra, tiene una memoria inmensa que nos puede perseguir mucho tiempo después cuando la absolución supuestamente ha llegado. Es el dios de los secretos.

Pero los herejes tienen una característica, ninguno es rico, pueden tener poder, pero no tienen dinero. Donald Trump seguirá invitando mexicanas al concurso de misses, aunque sea un racista públicamente declarado, pero en cambio otros pecadores sin dinero, ni medios de comunicación, morirán devorados por la llamada opinión pública, aunque sean sabios en su género. No solo eso, también perderán lo privado, es decir, empleo y familia.

¿Y eso que tiene que ver con todos aquellos que no son prominentes? Mucho. Porque no hay dogmatismo sin masa, mensajes de desamor y desencanto unos contra otros por una frase a favor o en contra de uno de nuestros oráculos sagrados, mandamientos de una época neomedieval, con ideologías peligrosamente radicales disfrazadas de progresistas como si no tuvieramos suficiente con las puritanas.

Bienaventurados pues los que no usan el internet, porque al menos ellos no padecerán persecución a causa de sus opiniones.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s